¡Viento de cola!... pero sin rumbo...

Ing. G. Oliverio. FPC

ARGENTINA

Un año inolvidable….


Difícilmente alguien podía imaginar la secuencia de acontecimientos ocurridos a nivel Global y en Argentina en los últimos años, como imaginar la nueva oportunidad que se la abrió a la Argentina.


Sin dudas la Pandemia de COVID 19 y la invasión de Rusia a Ucrania a nivel global son los hechos más destacados en cuanto a lo que se podía esperar como impacto en la Economía Mundial y asumiendo las consecuencias, el Mundo mira para adelante y planifica con cambios, como seguir.


En Argentina debemos sumar a la Pandemia y a la invasión rusa, una inestabilidad política, institucional y económica como hace tiempo no teníamos.


Producir mayor cantidad y calidad de alimentos, Sustentabilidad de los sistemas de producción y una mayor demanda de energías limpias parecen ser temas centrales en el Mundo de hoy y en los tres temas la Argentina puede ofrecer un aporte relevante.


El aumento en la demanda mundial de alimentos planteado en varios trabajos de la Fundación hace ya varios años, es consecuencia directa de las continuas tasas de crecimiento económico global entre 2000 y 2019, especialmente en el SE asiático, a lo que hay que sumar, en el caso de los Países Desarrollados (PD), una mayor sofisticación y demanda de calidad de productos y Sustentabilidad de los sistemas de producción que dan origen a lo producido. Se suman a la demanda de los commodities convencionales, algunos nichos de mercados orgánicos para carnes y lácteos, especialidades (legumbres, pop corn, girasol confitero etc..) y el agregado de valor que conlleva una determinada marca, calidad diferencial y/o denominación de origen. En todos estos nichos también tenemos mucho por aportar.

Hace algo más de un mes publicamos la proyección granaria al 2029/2030 donde planteamos lograr en un escenario base, 165 millones de toneladas de producción y en un escenario más optimista en cuanto a la situación macroeconómica del País, reflejada en la eliminación de los Derechos de Exportación (DEX) o Retenciones, 174 millones de Tn con un aumento sustancial de la producción de Soja seguido de un crecimiento también en Maíz y Trigo.


En dicho informe planteamos para el segundo planteo un ingreso adicional por exportaciones manteniendo el actual modelo de exportaciones, de entre 12 y 18 mil millones de dólares adicionales, dependiendo de los valores FOB promedios de exportaciones que se logren.


Esta proyección implica producir 25 millones de Tn de Trigo, 62 millones de Tn de Maíz y 70,5 millones de Tn de Soja, por lo que por ejemplo el aporte adicional en el caso de Soja y Maíz debería ser destinado a un aumento en la producción adicional de Carnes para exportación (vacuna, porcina y aviar), lácteos, y Biocombustibles (etanol y biodiesel), agregando valor a esas materias primas y mejorando sensiblemente los ingresos promedio por exportaciones.


El desarrollo y crecimiento de la producción de Biocombustibles en Argentina, debería ser parte del diseño de una estratégica matriz energética, con un adecuado marco legal de largo plazo que debería permitirnos un menor uso en el mercado interno de combustibles fósiles, con el consecuente beneficio ambiental por reducción de emisiones de CO2 y una mayor disponibilidad de estos biocombustibles para exportación.


De igual forma que en la Cadena Agroindustrial muchos otros sectores de la economía entre los que tenemos Servicios, Energía, Minería etc, están en condiciones de aumentar productividad y valor agregado, mejorar ingresos por exportaciones, promover desarrollo en el interior del País, nuevas inversiones y empleo genuino.


Para que ello finalmente ocurra primeramente debemos definir todos que ese es el camino para seguir, trazar un objetivo claro y un plan para lograrlo y ponernos definitivamente a trabajar para ello.


No será tarea fácil y requerirá muchos años salir del estancamiento actual.


¿Qué hace falta para que imaginemos un futuro donde de una buena vez hayamos aprovechado las oportunidades que el mundo nos da?