Un Cisne negro en medio de un escenario impredecible


El inicio del 2020 nos sorprendía con un cisne negro a nivel global… COVID 19, una Pandemia inesperada. El mundo reaccionó como pudo, en forma dispar a la crisis sanitaria que a su vez producía una importante caída del PBI global y un pronóstico muy negativo para las economías de todos los países.


Argentina sumaba a su endémico problema político, económico y social, un agravante desconocido que podía profundizar la crisis en que nos encontrábamos ya sobre fines de 2019.


Transcurrieron los meses y comenzó tibiamente en algunos Países y luego se generalizó, una recuperación del consumo de alimentos, que en un principio se había puesto en duda, impactando de esa forma sobre toda la Cadena Agroindustrial.


Transcurrió algo más de un año y durante el mismo se sumaron algunos problemas de oferta por cuestiones climáticas y/o sanitarias y el mercado mundial de Commodities reaccionó fuertemente, mejorando las cotizaciones en casos como los de Soja y Maíz entre un 60/70% en el mercado de Chicago.


Estamos iniciando la cosecha de una campaña de cultivos de Maíz y Soja fundamentalmente, que ha sido afectada en forma parcial por lo menos en su potencial productivo por condiciones climáticas adversas. El resto de los cultivos han sido en general menos afectados y de esta forma seguramente alcanzaremos un total de 120-125 millones de Tns. frente a los 135-137 millones esperados inicialmente. Ingresarán por lo tanto por exportaciones 32-34 mil millones de dólares al País solo por el complejo granario, que se suman a las mejoras obtenidas en las exportaciones de Carnes rojas, avicultura, producción láctea por el lado de la producción y si a ello le sumamos la ampliación de los DEG por parte del FMI, el aumento en los ingresos de dólares al País alcanza a los diez mil millones de dólares, por otro lado el alto nivel de liquidez a nivel global que genera bajas tasas de interés podría darnos la posibilidad de financiamiento si fuéramos un País con cierto grado de certidumbre en su sendero fiscal, monetario y político.


Transcurrimos un 2020 con marchas y contra marchas de decisiones Políticas y Económicas que afectaron aún más la confianza de quienes invierten en el País y aun así seguimos en carrera.


En el inicio de la segunda y tercera ola de la Pandemia a nivel global, vemos un Mundo que cambió y asimiló la experiencia de lo realizado y sale a fortalecer la inversión y el crecimiento de sus economías, que son la única posibilidad de volver a generar trabajo genuino.


Mientras esto ocurre en Argentina, seguimos mirando otros temas que solo interesan a algunos pocos y que solo generan más desconfianza a la hora de realizar nuevas inversiones.


Como siempre… De nosotros depende…