La inestabilidad macroeconómica, el peor de los climas para sembrar


A la incertidumbre climática se le debe adicionar la incertidumbre política, producto de la falta de estabilidad macroeconómica.

Cerrando la campaña 2021/2022 desde lo agrícola llegamos en Argentina a un récord de exportaciones del complejo granario de 40/41 mil millones de dólares, donde el principal componente fue el sustancial aumento de los precios internacionales de los commodities en general, producto de condiciones climáticas adversas en Brasil y Argentina y de la irrupción de la Guerra Rusia-Ucrania. A las dificultades habituales de cada año agrícola se sumaron serias complicaciones derivadas por la falta de lluvias, como fue la limitación de la utilización de los puertos de rio, por quizás uno de los niveles más bajos registrados en el Río Paraná y desde hace ya casi un mes, por la disminución en la oferta de Gas Oíl que limita no solo la realización del transporte a fábricas y puertos, sino que impide en muchas zonas la finalización de la cosecha en los campos. Problema sin solución, mientras se piense que alguien va a importar a un precio para venderlo a otro menor en el mercado interno.


A pesar de los niveles de liquidación récord de exportaciones en la Argentina de hoy (89-90 mil millones de dólares incluyendo servicios) no hay dólares que alcancen, por la falta de previsión en la política energética y la incapacidad para construir un gasoducto que nos hubiera permitido capitalizar el contexto internacional. La estabilidad cambiaria es necesaria no solo planificar razonablemente la próxima campaña, sino para su ejecución evitando los problemas que se generan por las limitaciones estrictas a las importaciones impuestas en las últimas semanas (para evitar la salida de dólares a valor oficial) que producen ya hoy faltantes de insumos importantes para la implementación de esta (fertilizantes, combustible y algunos fitosanitarios, por ejemplo).


Poco se puede esperar productivamente de un año donde, a la incertidumbre climática (¿hasta cuándo La Niña?) se le deben adicionar la incertidumbre producto de la falta de estabilidad macroeconómica, la falta de reglas claras que alienten la inversión, costos de insumos crecientes en dólares, inexistencia de algunos insumos importantes y dificultades de acceso a los mismos por limitantes en los transportes ya sea por falta de combustibles como por paros o cortes de ruta sindicales, todos estos factores de decisión que van a condicionar/limitar las intensiones de siembra y de inversiones de la próxima campaña.


Argentina necesita entre otras cosas, ingresar dólares por exportaciones y el complejo Agroindustrial es el mayor aportante de esas exportaciones desde hace ya muchos años representando entre el 60 y 70% dependiendo del año y los precios internacionales de los commodities, pero no se ve a las autoridades preocupadas por ello, las preocupaciones pasan por los intereses y/o objetivos personales.


Estamos frente a un mundo lleno de oportunidades y nosotros repetimos la historia dejándolas pasar. ¿Más de lo mismo?