El área de siembra y la productividad, estancados. ¿Por qué será?

Ing. Gustavo Oliverio FPC


La evolución de la Agricultura en los últimos años en Argentina muestra un estancamiento en área sembrada y productividad que responde seguramente a una falta de incentivos claros, para que el potencial productivo aparezca como resultado de un crecimiento del área, de buenas condiciones climáticas y de la inversión en la tecnología adecuada.


Los 35/36 millones de hectáreas sembradas en los últimos 5 años generan una producción global de 125/130 millones de Tn de promedio, con un cambio importante en el crecimiento y participación del Maíz y el Trigo a partir del 2012/2013 y hasta la última campaña, que reemplazó al sostenido crecimiento del cultivo de Soja hasta el 2015, donde llegó a ocupar casi 20 millones de hectáreas sembradas.


Un tema importante a ver es la brecha de rendimientos que se verifican según el manejo y tecnología aplicada en las distintas zonas. En el cuadro adjunto se puede observar el promedio de los rendimientos de 15 años y los últimos 5 años, de los cultivos de Trigo, Maíz y Soja en Argentina, en el Depto de Gral Lópéz Sta Fé y en un campo agrícola en Venado Tuerto (Depto Gral López).


Es claro que el rendimiento medio del País sea significativamente más bajo que el del Depto de Gral López en Sta Fe (zona de alto potencial Agrícola) o el caso Venado Tuerto, que es un campo puntual y de muy buena aptitud Agrícola.


Según cultivo y años considerados, la brecha productiva entre el promedio del Depto, de Gral López y un campo con un buen manejo tecnológico del mismo departamento, es de entre el 21 y 36%, lo que da una idea del potencial real en la actualidad que no llega a manifestarse por diferencias básicamente de manejo y tecnología aplicada.


Es importante destacar para el caso del campo en Venado Tuerto que para Trigo, Maíz y Soja los rendimientos promedios de los últimos 20 años no difieren del promedio obtenido en los últimos 10 años (Trigo 49 qq/Ha, Maíz 110-114 qq/ha y Soja 43-44 qq/ha) y si existen diferencias significativas entre los promedios de los últimos 5 años respecto del promedio de los 5 años anteriores.


En el cuadro anterior vemos como los valores de rendimiento promedio del último quinquenio (2016/2020) versus el quinquenio anterior (2011/2015) para el Trigo y Maíz crecen significativamente y para el caso del cultivo de Soja dicho crecimiento es mucho menor (en Trigo y Maíz crecen 21 y 17% en el período y Soja solo el 5,7%).


Es importante ver en el gráfico adjunto como el rendimiento medio a nivel País en Soja solo crece 0,8 % anual en los últimos 20 años, frente al 2,6% anual en Maíz y 2,1% anual en Trigo.





Este ligero estancamiento en los rendimientos de Soja a nivel País y aún en campos de alto potencial productivo, es quizás también lo que ayuda a que el área sembrada en el País tenga una tendencia negativa del 1,2% anual en los últimos 10 años.




Si tomáramos la tendencia de crecimiento del área sembrada de soja en Argentina entre el año 2000 y 2019 vemos que la misma crece fuertemente hasta 2010/2011 y luego tiene la tendencia negativa antes comentada. Aun así la tasa anual de la tendencia de crecimiento 2000/2019 es del 2,8 %.


Los datos cerrados de la campaña 2019/2020 marcan para Trigo y Maíz un crecimiento importante del área sembrada a partir de los mínimos de 2012/2014 que indicaron claramente la salida del monocultivo de soja de algunas áreas de producción, pero si se ve claramente un estancamiento de los rendimientos en los últimos 5/7 años en los dos cultivos ya que en Trigo seguimos en un promedio de 29/30 qq/ha y en Maíz entre 83/84 qq/ha.


Se repite para los tres cultivos principales de la Argentina (Trigo, Maíz y Soja) que son los generadores de los mayores saldos netos exportables del País, que en los últimos 5 años hay un estancamiento productivo muy visible en los rendimientos y para el caso de la Soja también una significativa caída del área sembrada de las casi 20 millones de hectáreas a 16,5 millones en la última campaña.


El País tuvo un rápido crecimiento de su producción granaria a partir de 1990 creciendo un 30% en área hasta los 2000, luego otro 30% más entre 2000 y 2010 y solo un 5% más entre 2010 y 2020. En la producción total el crecimiento fue del 74% en los 90´, 47% entre el 2000 y 2010 y un 30% entre 2010 y 2020.

Esto muestra también que superar estos niveles de producción será mucho más difícil que lo logrado estos últimos años ya que los rendimientos de partida son significativamente mejores hoy que cuando arrancamos en los 90´.


Las proyecciones de la Fundación Producir Conservando realizadas en 2017 al 2027, planteaban un área total sembrada potencial de casi 42 millones de hectáreas, esto es un 15-20% superior a lo sembrado en los últimos 5 años (35/36,5 mill de has). El tema central es que estamos girando entre estas cifras de hectáreas sembradas aún en años muy favorables para continuar expandiendo el negocio agrícola.


Sin dudas deberíamos profundizar los motivos de este estancamiento y tratar de remover los temas que nos limitan la posibilidad de seguir creciendo.